Barcelona no tiene escasez de bares con personalidad, pero pocos consiguen mantenerse en las listas de "planes imprescindibles" edición tras edición. Kahiki es una de esas excepciones — y no por casualidad.
Diversión que no pasa de moda
Lo que hace divertido a un bar no es solo la decoración (aunque la nuestra, con bambú, máscaras tiki y una escalera que parece sacada de otra época, ayuda bastante). Es la combinación de varios factores que pocos locales consiguen juntar: cócteles que llegan servidos con humo, fuego o en vasos que parecen esculturas; una carta de Tiki Tapas para picar sin salir de la mesa; música que va de los clásicos de los 70 a los éxitos de ahora mismo; y un ambiente que funciona igual de bien para una cita, una despedida de soltero o una noche improvisada con amigos.
El detalle que marca la diferencia
En Kahiki cada cóctel viene acompañado de pequeños rituales — palomitas y galletas de pez de cortesía, presentaciones que sorprenden — pensados para que la experiencia no se quede solo en la copa. Es ese cuidado por el detalle, mantenido durante casi 50 años, lo que explica por qué seguimos apareciendo en las recomendaciones de salir de fiesta en Barcelona.
Un plan que se adapta a ti
¿Buscas una primera parada tranquila antes de seguir de fiesta? Ven antes de las 22:00h. ¿Prefieres el plan completo con shisha y sobremesa larga? Tenemos rincones de bambú pensados justo para eso. Kahiki funciona porque no es un único tipo de plan — es el escenario perfecto para varios.
Añade Kahiki a tu próxima noche en Barcelona
Abierto los 365 días del año, de 18:00h a 03:00h. Reserva online en 30 segundos.
